Dolores Castro: Crecer entre ruinas, de Mariana Bernárdez

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Dolores Castro, la poesía que emerge de las ruinas”. Escrito por Mariana Bernárdez, el libro aborda los 92 años de la vida de la autora de El corazón transfigurado y sus reflexiones en torno a la cultura; recopila textos, entrevistas, ensayos y correspondencia.

(La Razón, jueves 25 de febrero de 2016).

La poética fotográfica de Jorge López Landó

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El poeta juarense Jorge López Landó narra la concepción Mónica Abre el Rompecabezas de Fuego (y descubre que aún hay jazz), publicado por Sediento:

“Hubo textos que fueron escritos en el avión, volando a miles de pies de altura, hubo otros que fueron escritos en el baño, en el centro laboral, en el semáforo. Era fotografiar el momento. Yo siempre he dicho que el verso, la poesía, son ‘polaroids’ de estados de ánimo”.

“Hubo textos que le arrancaron carcajadas interminables, y otros que le arrancaron lágrimas, sobre todo aquellos que hablan de su padre”, dijo a la periodista Cynthia Camacho en una entrevista para El Diario de Juárez.

Mónica es su esposa. “Este es el libro que más me ha dolido porque lo empecé a escribir en 2011, cuando ya había inclusive terminado el anterior. Lo empecé a escribir y en diciembre del 2011 se muere mi padre”.

“El libro se llama así porque el ‘rompecabezas de fuego’ simbolizan los pedazos que se cayeron al piso cuando su estado emocional se desmoronó. Luego, el autor descubrió que ‘todavía hay swing’ en la vida”.

“Una vez que lo terminé, quedé emocionalmente muy cansado. Jamás creí poder llegar a un nivel de introspección y creación literaria tan intenso”, dijo.

En su nuevo libro, López Landó manejó la técnica del verso proyectivo, impulsado por el poeta norteamericano Charles Olson.

Bajo esta técnica -explica López-, el texto está escrito de tal manera que al ser leído, tiene cierta intencionalidad particular, la cual no es la misma que se debe otorgar al texto de enseguida o el anterior.

“Entonces, eso es algo que me llama la atención de este libro, porque es algo que yo nunca había hecho. Escribir bajo este formato tan razonado, porque mi obra está muy alejada de todo academicismo, para que no tenga esta carga fría, sosa”, explica en la entrevista.

Jorge López Landó es autor de De Mónica o el revólver (poesía); Lupus (historias cortas de terror, en coautoría con Mario Alcalá); Mónica odia el bossa nova (pero los fines de semana baila swing).

La fotografía es de Ricardo Muñoz.

Presentación

Mónica abre el rompecabezas de fuego (y descubre que aún hay jazz), de Jorge López Landó
Participan: Margarita Salazar, Ricardo León, Mario Alcalá y el autor
Viernes 6 de junio, 19:00 horas
Museo de Arte de Ciudad Juárez

El libro de las preguntas, de Edmond Jabès: poesía del misterio

Uno de los mayores poetas y escritores del siglo XX, es escasamente conocido en México. En 1989 Esther Seligson tradujo para editorial Vuelta El pequeño libro de la subversión fuera de sospecha. Dos años más tarde, Rubén Mejía tradujo para Ediciones del Azar La memoria y la mano, uno de sus libros más celebrados. Siguieron distintos títulos ahora imposibles de encontrar. Hasta que la española Ellago Ediciones publicó en 2005 su poesía completa, en una edición bilingüe francés-español, traducida por Julia Escobar Moreno.

Existe una anécdota que tal vez puede explicar la tardanza en la publicación de las traducciones. La autora ha confesado que no aceptó las correcciones que José Ángel Valente le hizo a sus versiones, pues el poeta español consideraba que Jabès era de “su exclusiva competencia” y “¡ay de quien se atreviera a traducirlo sin su consentimiento!”

Ediciones Siruela reeditó El libro de las preguntas, en realidad un vasto poema en prosa de corte metafísico de 895 páginas.

De ascendencia judía, Edmond Jabès nació en El Cairo, en 1912, pero debido a la persecución religiosa su familia emigró a Francia, donde murió en 1991.

Puede afirmarse que Jabès construye una cosmogonía del desierto y el cielo egipcios, pero no del silencio, a partir de un poder metaforizador que puede dar vida a los objetos inanimados. Es una poética de la errancia, del exilio, existencialista. Su oído es, quizá, su principal sentido.

En la introducción de El libro de las preguntas, Jabès escribió:

El libro de las preguntas es el libro de la memoria.
A los obsesivos interrogantes sobre la vida, la palabra, la libertad, la elección, la muerte, responden rabinos imaginarios
cuya voz es la mía.
Las respuestas que da esta obra, dos amantes perdidos vendrán a leerlas; por mi parte, he intentado, al margen de la tradición
y a través de los vocablos, recobrar los caminos de mis fuentes.
Para existir se necesita primero ser nombrado; pero para entrar en el universo de la escritura, es necesario asumir,
con el propio nombre, la suerte de cada sonido, de cada signo que lo perpetúan.
De un idilio simple y trágico surge un canto de amor que es, a pesar de todo, canto de esperanza. Este canto ambiciona
hacernos asistir al nacimiento de la palabra y, en dimensión más que real, a un ensanche del umbral del sufrimiento que ilustra
una colectividad perseguida, cuyo lamento es retomado, era tras era, por sus mártires.
1963

(Edmond Jabès. El libro de las preguntas. Ediciones Siruela, Barcelona, 2006, 896 p.)

Non serviam, de Gunnar Ekelöf: poesía de la oscuridad

El traductor Francisco J. Uriz reúne una selección de la obra del poeta sueco Gunnar Ekelöf (1907-1968), uno de los escritores más influyentes del siglo XX.

El volumen incluye sent  pa jorden (tarde en la tierra, 1932), considerado como uno de los textos básicos de la poesía contemporánea, al igual que la trilogía Diván del príncipe de Emgión, que se publica íntegra. Ekelöf es un poeta mayor ofrece una visión tan obscura como apasionada de la vida.

Sus poemas también son un rechazo a la sumisión y reniegan de la sociedad sueca contemporánea por su estilo de vida narcisista. Él confiaba en que nuestra existencia, llena de paradojas, no posee objetivamente ningún significado y que se puede crear una gran poesía sin falsas pretensiones, con “palabras pequeñas”.

Ekelöf siempre sintió una fascinación especial por Oriente, lo cual plasma en su obra literaria. Fue miembro de la Academia Sueca desde 1958 hasta su muerte diez años después. (Gunnar Ekelöf, Non serviam. Antología poética. Editorial Libros del Innombrable. Salamanca, España, 2006, 386 p.)

El Edén subvertido. Poemas de la Revolución Mexicana, de Miguel Capistrán y Pável Granados

Miguel Capistrán (Córdova, 1939) y Pável Granados (Ciudad de México, 1977) compilaron poemas de 33 autores en un volumen que sin duda se convertirá en un clásico.

Más allá de los corridos escritos y cantados durante las distintas etapas de la gesta, “los poetas que vivieron la Revolución Mexicana generalmente rehuyeron tratar el tema”, escriben los autores en el prólogo. La Revolución “realmente se convirtió en un tema poético diez, veinte y hasta treinta años más tarde”.

Los autores reunidos pertenecen a corrientes creativas disímbolas. Desde Daniel Cosío Villegas, Ramón López Velarde, Miguel N. Lira hasta Jorge Hernández Campos le cantan a episodios e iconos revolucionarios (Cananea, Porfirio Díaz, la Decena Trágica y a personajes históricos como Villa, Obregón y Zapata).

(Miguel Capistrán y Pável Granados. Prólogo y selección. El Edén subvertido. Poemas de la Revolución Mexicana. Editorial Jus/INBA/UANL, Ciudad de México, 2010, 240 p.)

La lámpara en el granero, de Rogelio Treviño: poética del dolor

Carlos Montemayor escribió: “La obra de Rogelio Treviño (Chihuahua, 1953) es una piedra angular de nuestra poesía. Es una piedra angular metafórica, simbólica, espiritual, verbal. Un testimonio de la inteligencia, la voluntad, la ira, la humildad, el escepticismo, el dolor, la lucidez, el desahogo: un grito silencioso, ígneo, proveniente del magma profundo…”

“Su voz es un cruce de caminos -según Montemayor-, de vidas: una totalidad que se pronuncia y detona en el más sensible cartílago de la palabra luz o de la palabra mundo cuando ambas se elevan con la yema de los dedos”.

Este volumen reúne la obra de uno de los poetas cuya voz mantiene con salud el ejercicio de la poesía, desde Lámpara de la piedra (1983) y Septentrión. Las siete estrellas de la Osa Menor (1987) hasta Poema no humano para Cíbola (2005).

(Rogelio Treviño. La lámpara en el granero. Obra reunida. Instituto Chihuahuense de la Cultura. Chihuahua, 2009, 290 p.)

Alguna vez el Ciervo, de Mariana Bernárdez: poética del adiós

“¿Qué queda después de la ruptura amorosa? La agonía de los amantes condenados a abrazar el vacío, rastros como inscripciones en el fuego”, escribe Félix Suárez sobre los versos de Mariana Bernárdez (Ciudad de México, 1964), cuya voz fue recuperada por la poesía.

(Mariana Bernárdez. Alguna vez el Ciervo. Editorial Praxis, Ciudad de México, 2010, 76 p.)

Bestias en un hotel de paso, de Jorge Boccanera: poética de la introspección

Bestias en un hotel de paso reúne tres poemarios del argentino Jorge Boccanera, uno de los más representativos de la poesía contemporánea.

En Polvo para morder, el autor hace una introspectiva del fenómeno poético, el cual está asociado al desencanto y a la pérdida, a la resignación y a la miseria, se informa en la presentación. En Sordomuda, la mirada se vuelve hacia la infancia, vuelve al pasado y se observa desde el presente.

En Bestias en un hotel de paso, que da título a la reunión de poemarios, el escritor se adentra en el hombre y hurga en sus soledades, como eterno devorador de sí mismo.

Boccanera nació en Bahía Blanca, Argentina, en 1952. Ha ganado el Premio Casa de las Américas y el Premio Nacional de Poesía Joven de México, en 1977.

(Jorge Boccanera, Bestias en un hotel de paso. Ediciones Arlequín /Conaculta, México, 2006, 180 p.)

La Tierra Allende, de Lêdo Ivo: poética del alma

Poeta, narrador y ensayista, Lêdo Ivo es uno de los escritores más importantes de la literatura brasileña. Se le identifica como parte de la Generación del 45, un movimiento que se opuso a la primera fase del modernismo.

La antología La Tierra Allende reúne traducciones del portugués al español, versiones en su mayoría de poetas mexicanos, como Carlos Montemayor, José Emilio Pacheco, Margarito Cuellar, Enrique Servín y Rubén Mejía.

En la presentación, Montemayor escribe: “En su arte poética, los puntos estructurales principales son la tensión entre la disciplina y el desbordamiento. Quiero decir con ello que el verso es extenso, versicular, muy cercano a la prosa… Y la apertura del verso corresponde a la apertura del alma…”

“No es fríamente perfecto el poema: es tan imperfectamente humano como la vida que sus versos contienen y aman”, escribe sobre Lêdo Ivo (Maceió, 18 de febrero de 1924).

(Lêdo Ivo. La Tierra Allende. Antología poética 1944-2005. Ediciones del Azar, Chihuahua, México, 2005, 109 p.)

Bronwyn, de Juan Eduardo Cirlot: el sonido y la muerte

Juan Eduardo Cirlot observó la imagen de la actriz Rosemary Forsyth saliendo de las aguas de un pantano, en su interpretación de Bronwyn, la doncella celta de la película El señor de la guerra, de Franklin Schaffner. Poco después, al ver una versión rusa de Hamlet, aquella imagen potenció su actividad creativa para concebir un vasto conjunto de poemarios conocido como “ciclo Bronwyn”, su obra cumbre.

“Al ver a Ofelia entre dos aguas muertas  en el film ruso recordé de pronto el resurgir de Bronwyn, de esas mismas aguas y con las mismas flores”, dijo Cirlot al narrar su experiencia poética. Eso le influyó para escribir un libro de poemas tras otro, “a la que renace de las aguas”, a “la doncella nacida en el mar”.

En la presentación de Bronwyn, Victoria Cirlot, escribe que “el ciclo –cuyo primer libro se publicó hace 40 años–, plagado de misticismo con algunos destellos de su herencia surrealista, también es un ritual poético de preparación hacia la muerte”, de la misma forma en que “en el interior del poeta hay algo más poderoso que la imagen”.

“Es el sonido. Bronwyn se anuncia como sonido. Su presencia se revela a través del sonido: ella es el sonido dorado”, escribe.

Cirlot (Barcelona, 1916-1973) fue un poeta, crítico de arte, músico y mitólogo, además de poeta excepcional.

(Juan Eduardo Cirlot, Bronwyn. Edición de Victoria Cirlot. Siruela, Madrid, España, 676 p.)

Poemas completos de libros inconclusos, de Miguel Ángel Chávez Díaz de León: las flechas en el cuerpo

Hace 20 años, Miguel Ángel Chávez Díaz de León (Ciudad Juárez, 1962) publicó Este lugar sin sur, el mítico poemario en el que otorga una identidad a la frontera con Estados Unidos. Desde entonces ha desarrollado una sólida obra literaria, que lo sitúa no sólo como uno de los creadores más brillantes de su generación, sino del mapa poético del país.

A propósito de su libro más reciente, el autor reflexiona:

“Escribir poesía es como si te arrancaras flechas del cuerpo para liberarte de cierto dolor. Yo pienso que el poeta es un hombre herido. A lo largo de su vida va sanando sus heridas, pero siempre al lado de la mujer”.

“Creo también que la mujer ayuda al poeta a sanar de ese dolor porque le da alivio en todos los sentidos. La mujer es mitad diosa mitad bruja, de ahí su capacidad de creación y destrucción. Es un oasis que siempre hay que buscarlo para beber de sus aguas. Cuando no lo hagamos, estaremos perdidos”, escribe.

(Miguel Ángel Chávez Díaz de León, Poemas completos de libros inconclusos, Ediciones Sin Nombre / Nod, 2009, Ciudad de México, 142 p.)

Imperio, de Rocío Cerón: poemas de sobrevivencia

Este poemario confirma a Rocío Cerón (Ciudad de México, 1972) como una de las voces fundamentales en el mapa poético del país. Los versos de Imperio, escribe Raúl Zurita: “Son los restos de una batalla, el registro de la muerte y del intento de las palabras por registrar los últimos bordes de lo que ya está para siempre fuera del lenguaje”.

También, “traza otro itinerario; una geografía que es la de la sobrevivencia allí donde todo  está a punto de ser definitivamente borrado, cancelado, y donde a los poemas les competerá cargar con aquel cúmulo casi impronunciable de catástrofes, de cercenamientos y muertes, que sumadas una a una nos muestran los tejidos sobre los que se escribe la existencia”.

Es “un vasto poema mexicano, un deslumbrante y desgarrador poema mexicano, que nos enseña una forma de morir, que nos pone a nosotros los lectores en el centro de esa muerte”.

(Rocío Cerón, Imperio. Ediciones Monte Carmelo, Oaxaca, 2008, 104 p.)

Un bosque, una escalera, de Antonio José Ponte: poemas ante el espejo

La obra poética de Antonio José Ponte (Matanzas, Cuba, 1964), a diferencia de muchos autores disidentes del castrismo, no transita en el panfleto político, sino en la construcción de un cosmos existencialista que parte de hallazgos de dolor internos y de la presencia de un espejo que no reconoce al mundo.

Un bosque, una escalera reúne dos de sus poemarios, Asiento en las ruinas y Las comidas profundas. Quizá el autor sea más conocido por su vasta obra ensayística y narrativa, que por sus poemas.

El Fondo de Cultura Económica publicó Un arte de hacer ruinas y otros cuentos, Anagrama editó La fiesta vigilada y Mondadori Contrabando de sombras.

(Antonio José Ponte. Un bosque, una escalera. Editorial Compañía, Ciudad de México, 2005, 104 p.)

Hechos diversos, de Mónica Nepote: poética humanista

Los poemas de Mónica Nepote son de alumbramiento. Metáforas de hallazgos, de exploración y encuentros. Imágenes producto de una continua introspección liberadora de los estados de ánimo y de conciencia, no de una voz perdida en la intemperie, sino de resistencia a la extinción.

La vista se propone como el sentido más sensible. Su mirada transforma en imágenes verbales el efecto de lo que advierte, para alojarlo en la memoria y traducirlo en versos luminosos.

El encuentro de un objeto no identificado en Roswell, un suicidio colectivo como pasaporte para viajar al espacio, la empatía de la víctima con su secuestrador –como reflexión sobre la compleja violencia doméstica–, el rapto de una niña de ocho años, las mujeres asesinadas en plena impunidad.

La poeta observa con nostalgia el rito de la ausencia. El tacto encuentra orientación el las palabras y en el sonido eufónico que transforma a la ciudad en una sílaba y al camellón de una calle en un estadio.

Su tercer poemario publicado es un libro objeto único. Tiene cuatro apartados: “Prodigios”, “Ventanas”, “Hechos diversos”  y “Hotel Partenope”.

Mónica Nepote (Guadalajara, Jalisco, 1970) es autora de Trazos de noche herida (Fondo Editorial Tierra Adentro, 1993) e Islario (Filodecaballos, 2002). Su obra constituye una de las voces que mantienen con vida a la poesía de calidad en México, como una forma evidente de preservar el sentido humano de la creación.

(Mónica Nepote. Hechos diversos. Ediciones de La Galera. Ciudad de México, 2011, 60 p.)

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