El viaje del hombre. Una odisea genética, de Spencer Wells: el ADN de la historia

Detrás de la diversidad humana hay grandes historias y mucha ciencia. En El viaje del hombre. Una odisea genética, Spencer Wells nos ofrece un recorrido por el mapa genético de la humanidad, mediante el cual se han diversificado los rostros, gestos y ritos del ser humano desde hace aproximadamente 80 mil años, partiendo de África.

A partir de estudios del ADN de la población en distintas regiones del mundo, el investigador establece que hace unos 60 mil años, el primer hombre recorrió a pie el territorio de África y que todas las personas descendemos de él.

Los estudios genéticos también demuestran que los Neanderthales no son ancestros de la raza humana y que representan una incógnita en la evolución, además de que toda la diversidad genética de los indígenas americanos puede explicarse con diez individuos, según las conclusiones. El análisis considera que las distintas razas, ahora lejos geográficamente, en realidad están unidas en su herencia biológica.

Wells es un reconocido genetista, doctorado en evolución poblacional en la Universidad de Harvard y autor de decenas de textos científicos sobre la diversidad genómica y las migraciones humanas, además de explorador residente de la Nacional Geographic Society.

(Spencer Wells, El viaje del hombre. Una odisea genética. Editorial Océano, Barcelona, España, 2007, 238 p.)

La belleza y el dolor de la batalla. La Primera Guerra Mundial en 227 fragmentos, de Peter Englund

Peter Englund narra la historia de la Primera Guerra Mundial desde una perspectiva humanista y única. Para hacerlo reconstruye el universo emocional de veinte personas, a quienes rescata del anonimato y de olvido.

La mayoría vivió experiencias atroces. El autor pretende rescatar su vida cotidiana, a manera de antehistoria, como una forma de hacernos recordar la importancia de millones de proyectos de vida truncados por la obsesión de poder y del control de la humanidad.

A partir de testimonios, diarios, cartas, fotos y diversos documentos, recupera su mirada, sus miedos y esperanzas. Hombres y mujeres jóvenes, en promedio de veinte años de edad, que ocuparon diversas trincheras en el frente Oriental, los Alpes, los Balcanes, África del Este o Mesopotamia.

Dos murieron en combate, dos fueron tomados prisioneros, dos se convirtieron en héroes homenajeados y dos acabaron siendo, físicamente, unas piltrafas.

“Varios de ellos reciben la guerra con los brazos abiertos pero aprenden a aborrecerla –escribe–; algunos la aborrecen desde e primer día; otro la ama de principio a fin. Uno de ellos perderá literalmente la razón y dará con sus huesos en un hospital psiquiátrico; otro no llegará a oír ni un solo disparo”.

“Pese a todas las diferencias en cuanto a destino, roles, sexo y nacionalidad les une el hecho de que a cada uno la guerra les robó algo: la juventud, las ilusiones, la esperanza, la humanidad; la vida”.

Englund (Suecia, 1967) es uno de los narradores de Historia Moderna más importantes del mundo. En 2002 fue electo miembro de la Academia Sueca (que otorga los premios Nobel de Literatura) y, desde 2009, es el secretario a perpetuidad de la misma.

(Peter Englund. La belleza y el dolor de la batalla. La Primera Guerra Mundial en 227 fragmentos. Rocaeditorial. Barcelona, 2011, 762 p.)

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